sábado, 30 de julio de 2016

¿estas enojado?

Es sábado. Once con veintinueve minutos figuran en el reloj de la pieza. Agradezco que estés leyendo esto y si lo estás leyendo pocos minutos después de que lo escribí, estamos en la misma situación de sábado por la noche. Anclados a la pantalla de la compu.  Yo por enfermedad, desconozco cuál será tu motivo.
Esto me da un poco de rabia, la que decidí volcar en el blog con un poema que escribí en un momento de desquiciada furia (no era para tanto la verdad). Tal vez te motive a moverte, tal vez te guste solo como proceso artístico, no lo sé.

P.D: Dejo también un temazo que activa hasta la más perezosas de las neuronas y te pide que destruyas el mundo.

"RABIA"
Un viaje a alta velocidad
Sobre el odio
Con las pupilas heladas,
Rígidas, de vidrio
Y con las manos de temblor.

Sólo, enjaulados y egoísta.
Sin sentidos, autista.
En las sombras.

Este viaje achica el mundo
Por debajo de mi alma.
Luna no eres nada
Sólo alimento de lobos.

Viaja esta cólera
Superando mi pecho
Atravesando mis voces blancas.
Borra la sonrisa que
Saluda al bohemio.
Y ni un amor cercano,
Tan cálido,
Será distinto de esta mirada.

El crespón en mi
Mata ese punto que era yo
Pintado en la vida
Es un cúmulo rojo,
Rojo ahora,
Al que teme el dios de la atalaya.

Arroja vida tu más letal rayo.
Caerá este en mi mayor suspiro
Que como dragón exalta mi pecho
Comprimiéndose en violencia.




domingo, 24 de julio de 2016

de chicos no notamos las diferencias sociales

Esto es algo a lo que me gusta llamar “cuento interactivo”. Me gusta pensar que es algo nuevo pero de seguro no lo es. Bueno es muy fácil en realidad. Abajo les dejo un cuento (uno que le gusto a varias personas por fortuna) la idea es que hagan dos cosas al leerlo: La primera es que lo lean con voz de niño (si es con el sonido de su propia voz cuando eran chicos mucho mejor) Y en segundo lugar les recomiendo que dejen sonar el tema del video mientras están leyendo.

No sé si esto les cambiará la vida pero me parece interesante. Espero lo disfruten.


Coca-cola.
No sabés primo, jugamos por una Coca. Pero la de vidrio que dicen que es más rica. Si llegaba a perder me iba a querer matar, creo que cuesta como dos pesos la Coca esa, ¿de dónde iba a sacar plata si perdía? Yo sé que Fede la compra sin drama, pero ¿si perdía yo? No sé, iba a tener que vender el pilón de figus que me costó un huevo juntar o algo así. Vos sabes que mi viejo no me da plata, y menos para gastar en boludeces. Tiene que comprarse sus cosas porque sino después esta de mal humor, muy mal humor. No sabés boludo, cuando no se compra sus cosas no le puedo ni hablar, se pone re nervioso y me caga a pedos o peor. No sé si serán golosinas o remedios.
En fin. Hicimos una carrera de bicis. Yo no tengo bici, pero la verdad ya me tenía re podrido Fede haciéndose el Shumajer con su playera nueva. Encima todos los pibes lo alababan como si fuera un Dios, el Dios de las bicis. Es mi amigo el pibe todo bien, pero me hace calentar cuando se pone en estrella. Cuando presume tanto. Yo le dije -mucha bici, mucha bici pero yo con la mía te gano- Ahí nomás todos los chicos empezaron a pudrirla, se escuchó un murmullo general. Me miró y me dijo –dale cuando quieras, donde quieras.-
Yo no tengo bici boludo, no sabía ni para que había hablado, pero tuve que aceptar. Le pedí para ese mismo día. Tenía que aprovechar que esa tarde mi viejo no trabajaba para sacarle su bici. Era ahí mismo o nunca. La saque a escondida, igual pobre estaba re dormido el viejo, ni cuenta se dio. Anda medio enfermo, creo que el frío le hizo mal. Porque la chapa de mi pieza se rompió y entra aire. Así que me dijo que use el acolchado, el único acolchado que tenemos en casa. El quedó así nomás, con lo puesto. Así que, creo yo, que el frío lo debe haber enfermado. Está tomando más remedios que antes, esos que se compra él, y algún trago que siempre me dice que te hace entrar en calor. Bueno, llegué con la bici a donde estaban los chicos. Medio que se cagaron de risa porque esta hecha bolsa la bici pero no les di bola. Sé que la bici es buena porque la usa mi papá todos los días para el laburo. Y el carro ese que tira, cuando tiene suerte y puede juntar mucho cartón y eso, pesa un huevo. Un par de veces yo lo acompañe un par de veces. Me decía que no me quería dejar solo en casa los días que no teníamos clases, así que iba y lo ayudaba un poco. No sabés lo que es ese carro cuando está bien lleno, yo no sé como lo mueve. Si la bici se banca eso es porque es buena, está hecha mierda pero se la re banca. Me gustaría que mi papá se pueda conseguir otra, así al menos me queda para mí la bicicleta.
La carrera era en la calle donde nos juntamos siempre, doblábamos en el chino para agarrar Achaga. A lo último doblábamos en la de mi casa y llegábamos a donde habíamos arrancado. Matías nos dijo el “ya” y al toque se me fue a la mierda. Iba re rápido, con la bici nueva es entendible. La mía era más dura que la mierda. Cuando llegamos al chino me di cuenta que no podía frenar bien, porque la playera es a contra pedal y no estaba acostumbrado, ahí me le acerqué. Hice como vi una vez en la casa de un amigo que tiene tele. Estaban dando una carrera de motos y, mirándolos, me di cuenta que los tipos se abren para doblar y hacen equilibrio con la pata estirada. No sabés, doblé re bien y eso que no tenía frenos mi bici. De nuevo empezó a ir más rápido que yo pero en Achaga lo pasé. Viste que por esa calle siempre pasan los bondis, bueno venía uno de frente que se notaba que iba a llegar antes que nosotros al lugar donde teníamos que doblar.  Se cagó todo él, frenó y dobló por afuera del colectivo. Yo me mandé por donde tenía que pasar. El bondi pegó una frenada y me pasó raspando. No sabés el cagazo que me pegué, te juro que no lo hago nunca más pero boludo, dos mangos para la coca, dos mangos, de dónde querés que saque. Me mandé, me cago a puteadas el chofer y todo.
Ahí si le saqué una buena ventaja, me quedaba una cuadra más o menos. Acelere lo más rápido que pude, así y todo el guacho casi me alcanza en el último tramo. Al final gané, todavía me duraba el cagazo pero gané. Lo re jodí a Fede. Le hacía “chiva” y le cantaba “calentitos los panchos”. Pero se copó, pagó la apuesta. La tomamos con los pibes, Fede también. Es mi amigo el boludo aunque lo joda.
No sabés lo rica que es la Coca primo. Nunca había tomado yo, estaba buenísima. Te juro que el día que gane otra apuesta te traigo un poco para que la pruebes.

miércoles, 20 de julio de 2016

La escuela no te enseño algo importante.

hay algo que deberías saber.

Hoy me vino a la mente una historia que me ocurrió en una linda noche veraniega. Por fortuna la recordé por caprichos de la mente y no porque me sucedió algo parecido ya que  no fue muy agradable.
Sucedió que un día yo me encontraba en una farmacia. Una de esas grandes que ocupan toda una esquina y te atienden y cobran en varios pasos cual si fueran la AFIP. Obviamente a alguien de mi escasa suerte le iba a tocar el número 70 cuando recién iban por el 42. Así que me puse a dar vueltas por ahí buscando algo con que entretenerme. Sí, soy un niño que no tolera el aburrimiento y no, no tenía un libro conmigo, me hubiese encantado pero no lo tenía. Me reí de un par de nombres de medicamentos, mire las tinturas imaginando como me quedaría la cabeza con alguna de ellas y me probé todo los perfumes que podían, regalándole así a mi yo más “rata” una alegría.
Finalmente sucedió el singular evento. Fue cuando tenía uno de mis regateos con la balanza. Ella me decía 85 kg y yo le retrucaba 82 kg (esto ocurrió a mis tiernos veinte años aclaro). Todos se juntaron en un ala del lugar; me acerque a ver qué era lo que llamaba la atención. Una señora se encontraba en el piso desmayada. Se formó un barullo organizado entre todos los clientes del lugar, trataban de imponer que era lo mejor que se podía hacer por la salud de la señora.
Yo no tenía la menor idea de que hacer (no me enorgullece confesar que putie a la señora porque quería que me atiendan). Por suerte para ella se desvaneció en una farmacia. Que mejor lugar para tener un percance de salud ¿no?( Bueno tal vez mejor todavía es que te pase en un hospital pero se entiende). a los pocos minutos, un par de los empleados de la farmacia estaban atendiendo a la infortunada. solo fueron dos, calculo que los mas capacitados, los otros buscaban agua, llamaban al SAME y evitaban a los clientes que se creían médicos meter las narices. no recuerdo todo al pie de la letra, les debo todo el procedimiento de recupero de conciencia de la jubilada.
Todo lo acontecido solo me dejo una pregunta rondando la cabeza al salir de ahí, desapareció un tiempo y ahora volvió a mi memoria. Me pregunto ¿Qué hubiese hecho yo si hubiera sido el único para ayudar a la abuelita? Hasta el día de hoy no tengo respuesta. No hubiese hecho más que pedir ayuda a los gritos mientras llamaba una ambulancia que tardaría dos horas en llegar. Como mucho podría haber intentado algo completamente intuitivo que a la vista de cualquier médico me lo juzgaría como una negligencia. Los chicos de la farmacia contaban con algo importantísimo, sabían primeros auxilios. Algo que por lo que me dijeron no lleva más que una ínfima porción de tiempo aprender, al menos lo suficiente para salvar una vida.
¿Por qué no nos enseñaron esto en la escuela? Creo que habría sido un conocimiento útil para la vida. Tan útil como matemática, lengua, saber la constitución, tocar la canción de Titanic con la flauta dulce, etc., etc. No es que considero que deben sacar las clases de arte, música y demás. Pero así como se hacer un posa-pava con palitos de helado, creo que me serviría mucho poder salvarle la vida a un ser querido o a un anónimo que pasa por la calle.
  Repito, no quiero sacar profesores de las escuelas. El arte, la música, la gimnasia, etc. son asignaturas muy valoradas. Pero creo que deben enseñarles a los chicos primeros auxilios. Si no lo hacen porque piensan que los chicos no están preparados solo me permito indignarme por su ignorancia. Es la misma que está atrasando la llegada de la educación sexual a las clases. Los chicos, aunque les sorprenda, son más inteligentes de lo que creen, no los subestimen. Tal vez el día de mañana algún pibe de unos diesi algo les quite un pedazo de carne de la garganta con una maniobra Heimlich bien hecha. 


les dejo este video para que vayan aprendiendo un poco al menos. vale la pena saber esto.


domingo, 17 de julio de 2016

revistas literarias para todxs.

https://issuu.com/sersurediciones/docs/laanonima11_simple

¡¡¡MOMENTO, MOMENTO!!!... no entren todavía al link que les deje en la parte de arriba. Permítanme explicarles primero que es.
Ese hipervínculo los llevara a una revista literaria llamada LA ANÓNIMA/REVISTA POÉTICA, en la cual tuve el placer de ser publicado con uno de mis poemas. Tómense un minuto para entrar y darle una ojeada  porque merece mucho la pena. Su estilo y formato es por demás atractivo, y también encontraran gran variedad de artistas talentosos.
El poema con el participe se los dejo a continuación. No es más que un lamento por un amor no correspondido (temas universales si los hay) pero espero lo disfruten.
DISTANCIA
¿Qué tan lejos estas?
Nada.
Pero tanto aire
Hay sobre mi boca,
Tantos espacios y tiempos,
Tanta sed amarga.
Y sobre tu boca solo
Lo que golpea mi pecho.

¿Qué tan cerca te tengo?
Todo.
Cerca como el sol,
Cerca como sus rayos
En mi piel,
Lejos como solo un pasó.
El ardor te anhela
Tropieza, no te ve y se extingue.
La razón te aleja
Te enfría con cristal y agua.

¿Qué somos los dos?
Espejos.
Convexo sobre todo.
Mi plata no ilumina,
Es nieve.
Tus labios con distancia
Como la luna son tambien
Como la luna, hermosa.

Tu boca.
Es tu boca calor, luz y todo.
Pero soy otoño
Y siempre seré invierno
Sin tu boca
Perdida adrede.

¿Dónde estás?
Un paso
O un millón es lo mismo.
Se proyectan mil besos
En mi intención y los vez
Pero ¿Qué dirás?
Solo adiós.
Y llegare tranquilo
A la muerte de perderte,
Al dolor de un millón
De pasos tenerte.
Un millón de pasos
O solo uno
Es lejos igualmente.

miércoles, 13 de julio de 2016

lo que le pasa a un borracho con problemas en su departamento.

les recomiendo este trago :

para disfrutar mejor este cuento:


Sin luz.
Se despertó porque la cabeza le explotaba. Desde adentro del cráneo parecía que le golpeaban con un martillo y, por momentos, sentía que en vez de un martillo era un cuchillo enorme el que le perforaba los sesos. Quiso prender la tele para ver qué hora era pero no encendía.  Apretó con fuerza los botones tratando de exprimir lo último que regalaban las pilas pero era inútil, no había luz.
Se paró a los tumbos, puteando su falta de equilibrio. Quería saber al menos la hora y no tenía un puto reloj en ese dos por dos en donde caía a dormir a veces. Estaba todo oscuro, pero afuera podía ser de día y las ventanas cerradas no permitían que entre el sol ni el aire fresco. El celular estaba apagado, no tenía batería. Corrió al toma corriente más cercano para conectarlo, al minuto volvió a insultar al aire por no recordar la falta de luz.
 Seguía sin saber la hora. A tientas manoteo en un cajón una vela consumida. La cabeza le seguía doliendo. Prendió la vela y fue hasta la heladera a buscar un limón – un trago de jugo puro  y listo, te salva la vida- pensó. Esa receta secreta lo había salvado varias veces en el pasado. Sin embargo no había limón, ni remedios, ni nada. un poco de agua fría que usó para sacarse ese sabor asqueroso que sentía en la boca y no le dejaba prender un cigarrillo. La ceniza cayó al piso, de todas formas, estaba sucio. La solución que ideó para la resaca era la de seguir borracho hasta encontrar un maldito limón. No había whisky en ningún lado, salvo un poco en su petaquita de metal. Le dio un beso al pico. Era nacional, y tenía un gusto de mierda, pero era lo que tenía por el momento.
Ahora que se ponía a pensar un poco, cayó en la cuenta que no sólo no sabía la hora, tampoco sabía que día era. Si era lunes tenía que ir a trabajar. Si era martes ya tendría que estar buscando un nuevo trabajo.
Sacó el celular de su bolsillo y lo arrojó en la mesa. Aunque estuviera prendido dudaba que alguien lo llamara o le mandara mensajes. Ya no recordaba que música sonaba en el aparato cuando recibía una llamada. Estaba peleado con su familia, por lo que no esperaba llamados de ellos. Esperaba algún llamado de sus amigos pero suponía que los había perdido hace tiempo. Le agarró hambre, ya dos días sin comer. Y no tenía algo que le quite el apetito mágicamente como ayer. Vio el espejito sobre la mesa, ese tan lindo que le sacó a su hermana cuando se fue de casa. No se reflejaba nada ya en él, tenía marcas de dedos, manchas, gotas de sangre ya seca. Que no hubiera luz no le ayudaba a intentar encontrar “algo” en el espejito. Le pasó la lengua por toda la superficie y no encontró nada más que el gusto de la coagulación en la boca. Tal vez solo me duele la cabeza de hambre – se dijo a sí mismo. Tomo otro trago de whisky y le dio otra pitada al pucho.

La oscuridad de pronto fue perforada por un rayo de sol y el sonido de la puerta que se cerraba retumbó el lugar. La mujer que dormía anoche junto a él se había ido. Se inclinó en su silla y pensó –la  puta madre no le pregunté el nombre-. Sopló el humo al techo y dijo en voz alta –La  puta madre le hubiese preguntado qué hora era-. 

martes, 12 de julio de 2016

Liam gallagherme dijo que me abra un blog

Liam Gallagher me dijo que abra un blog.













Siempre digo que soy un parámetro de moda. Cuando yo comienzo a usar algo es porque ya paso completamente de moda. No sé si los blogs ya habrán muerto. Si en estas épocas donde todo lo que se lee no son más que palabritas efímeras o frases de pocos caracteres en twitter o snapchat, a la gente no le interese leer el testamento que un escribidor quiere compartirles. Tal vez prefieran saltar sus ojos de un “buen día” a un “hoy sale siesta” o a un “qué lindo finde” de algún famoso que de seguro tiene más mérito que yo. Obvio que lo tiene, el salió en la tele. No se haciendo que, pero salió en la tele.
Sin embargo, pasando por arriba de mí yo más cínico, sé que el mundo tiene gente interesada en la literatura. Gente dispuesta a leer una historia inventada por un proyecto de escritor.
 En este mundo superconectado que hace poco critique pero que celebro, sé que hay alguien al que una de mis historias puede llegarle. Y hablando con total sinceridad, eso es lo único que busca el escribidor, que su obra le guste a alguien. Con solo una persona ya es misión cumplida.
Me termine convenciendo de crear este blog por algo que leí en una entrevista que le hicieron a Liam Gallagher. En esta le preguntaron sobre la piratería y el contesto:

“la gente baja música de Internet ¿y qué? Yo hacía lo mismo. Grababa canciones de la radio. Y cuando recién comenzábamos lo único queríamos era que la gente nos escuche. Pagábamos para que nos escuche. Me hubiese encantado saber que alguien en esa época (cuando recién comenzábamos) alguien grababa mis canciones de algún lado. Significaría que a la gente le gusta lo que hago. Eso es lo que todos los artistas quieren, que conozcan nuestra obra, que les guste, que se extienda a la mayor cantidad de gente posible. Así que dejen de llorar todos los músicos maricas que se quejan de la piratería. Tenes cinco casas. Agradece que la gente quiere conocer tu arte”.

No lo puse exactamente igual como él lo dijo. Tal vez agregue alguna que otra cosa y confieso que no utilice toda la terminología gallega que el texto que leí cargaba pero la idea es esa. Liam me convenció de algo, que tenía que compartir mi arte con el mundo. Aunque estoy seguro que el mundo tiene sobredosis de artistas y muchos le pasan el trapo a este simple escribidor. Más me decidí a compartir con el mundo mis escritos. Dejarlos libres por la red para que alguien los capture, los lea, se los apropie, les mueva algo. Es lo único que importa.
No seré el blog ORSAI, no seré un pionero de algún movimiento de internet, no voy a ser famoso como mi ídolo “el rubius” (los blogs tienen “modo sarcástico”). Pero con una sola persona, con alguien que copie mis cosas y la comparta en su muro o tal vez la imprima, quizás la lea y la comente con alguien. Con solo una persona todo valdrá la pena.