hay algo que deberías saber.
Hoy me vino a la mente una historia que me ocurrió en una
linda noche veraniega. Por fortuna la recordé por caprichos de la mente y no
porque me sucedió algo parecido ya que no fue muy agradable.
Sucedió que un día yo me encontraba en una farmacia. Una de
esas grandes que ocupan toda una esquina y te atienden y cobran en varios pasos
cual si fueran la AFIP. Obviamente a alguien de mi escasa suerte le iba a tocar
el número 70 cuando recién iban por el 42. Así que me puse a dar vueltas por
ahí buscando algo con que entretenerme. Sí, soy un niño que no tolera el
aburrimiento y no, no tenía un libro conmigo, me hubiese encantado pero no lo tenía.
Me reí de un par de nombres de medicamentos, mire las tinturas imaginando como
me quedaría la cabeza con alguna de ellas y me probé todo los perfumes que podían,
regalándole así a mi yo más “rata” una alegría.
Finalmente sucedió el singular evento. Fue cuando tenía uno
de mis regateos con la balanza. Ella me decía 85 kg y yo le retrucaba 82 kg
(esto ocurrió a mis tiernos veinte años aclaro). Todos se juntaron en un ala
del lugar; me acerque a ver qué era lo que llamaba la atención. Una señora se
encontraba en el piso desmayada. Se formó un barullo organizado entre todos los
clientes del lugar, trataban de imponer que era lo mejor que se podía hacer por
la salud de la señora.
Yo no tenía la menor idea de que hacer (no me enorgullece
confesar que putie a la señora porque quería que me atiendan). Por suerte para
ella se desvaneció en una farmacia. Que mejor lugar para tener un percance de
salud ¿no?( Bueno tal vez mejor todavía es que te pase en un hospital pero se
entiende). a los pocos minutos, un par de los empleados de la farmacia estaban atendiendo a la infortunada. solo fueron dos, calculo que los mas capacitados, los otros buscaban agua, llamaban al SAME y evitaban a los clientes que se creían médicos meter las narices. no recuerdo todo al pie de la letra, les debo todo el procedimiento de recupero de conciencia de la jubilada.
Todo lo acontecido solo me dejo una pregunta rondando la
cabeza al salir de ahí, desapareció un tiempo y ahora volvió a mi memoria. Me pregunto
¿Qué hubiese hecho yo si hubiera sido el único para ayudar a la abuelita? Hasta
el día de hoy no tengo respuesta. No hubiese hecho más que pedir ayuda a los
gritos mientras llamaba una ambulancia que tardaría dos horas en llegar. Como mucho
podría haber intentado algo completamente intuitivo que a la vista de cualquier
médico me lo juzgaría como una negligencia. Los chicos de la farmacia contaban
con algo importantísimo, sabían primeros auxilios. Algo que por lo que me
dijeron no lleva más que una ínfima porción de tiempo aprender, al menos lo
suficiente para salvar una vida.
¿Por qué no nos enseñaron esto en la escuela? Creo que habría
sido un conocimiento útil para la vida. Tan útil como matemática, lengua, saber
la constitución, tocar la canción de Titanic con la flauta dulce, etc., etc. No
es que considero que deben sacar las clases de arte, música y demás. Pero así
como se hacer un posa-pava con palitos de helado, creo que me serviría mucho
poder salvarle la vida a un ser querido o a un anónimo que pasa por la calle.
Repito, no quiero sacar profesores de las escuelas. El arte,
la música, la gimnasia, etc. son asignaturas muy valoradas. Pero creo que deben
enseñarles a los chicos primeros auxilios. Si no lo hacen porque piensan que
los chicos no están preparados solo me permito indignarme por su ignorancia. Es
la misma que está atrasando la llegada de la educación sexual a las clases. Los
chicos, aunque les sorprenda, son más inteligentes de lo que creen, no los
subestimen. Tal vez el día de mañana algún pibe de unos diesi algo les quite un
pedazo de carne de la garganta con una maniobra Heimlich bien hecha.
les dejo este video para que vayan aprendiendo un poco al menos. vale la pena saber esto.
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