domingo, 24 de julio de 2016

de chicos no notamos las diferencias sociales

Esto es algo a lo que me gusta llamar “cuento interactivo”. Me gusta pensar que es algo nuevo pero de seguro no lo es. Bueno es muy fácil en realidad. Abajo les dejo un cuento (uno que le gusto a varias personas por fortuna) la idea es que hagan dos cosas al leerlo: La primera es que lo lean con voz de niño (si es con el sonido de su propia voz cuando eran chicos mucho mejor) Y en segundo lugar les recomiendo que dejen sonar el tema del video mientras están leyendo.

No sé si esto les cambiará la vida pero me parece interesante. Espero lo disfruten.


Coca-cola.
No sabés primo, jugamos por una Coca. Pero la de vidrio que dicen que es más rica. Si llegaba a perder me iba a querer matar, creo que cuesta como dos pesos la Coca esa, ¿de dónde iba a sacar plata si perdía? Yo sé que Fede la compra sin drama, pero ¿si perdía yo? No sé, iba a tener que vender el pilón de figus que me costó un huevo juntar o algo así. Vos sabes que mi viejo no me da plata, y menos para gastar en boludeces. Tiene que comprarse sus cosas porque sino después esta de mal humor, muy mal humor. No sabés boludo, cuando no se compra sus cosas no le puedo ni hablar, se pone re nervioso y me caga a pedos o peor. No sé si serán golosinas o remedios.
En fin. Hicimos una carrera de bicis. Yo no tengo bici, pero la verdad ya me tenía re podrido Fede haciéndose el Shumajer con su playera nueva. Encima todos los pibes lo alababan como si fuera un Dios, el Dios de las bicis. Es mi amigo el pibe todo bien, pero me hace calentar cuando se pone en estrella. Cuando presume tanto. Yo le dije -mucha bici, mucha bici pero yo con la mía te gano- Ahí nomás todos los chicos empezaron a pudrirla, se escuchó un murmullo general. Me miró y me dijo –dale cuando quieras, donde quieras.-
Yo no tengo bici boludo, no sabía ni para que había hablado, pero tuve que aceptar. Le pedí para ese mismo día. Tenía que aprovechar que esa tarde mi viejo no trabajaba para sacarle su bici. Era ahí mismo o nunca. La saque a escondida, igual pobre estaba re dormido el viejo, ni cuenta se dio. Anda medio enfermo, creo que el frío le hizo mal. Porque la chapa de mi pieza se rompió y entra aire. Así que me dijo que use el acolchado, el único acolchado que tenemos en casa. El quedó así nomás, con lo puesto. Así que, creo yo, que el frío lo debe haber enfermado. Está tomando más remedios que antes, esos que se compra él, y algún trago que siempre me dice que te hace entrar en calor. Bueno, llegué con la bici a donde estaban los chicos. Medio que se cagaron de risa porque esta hecha bolsa la bici pero no les di bola. Sé que la bici es buena porque la usa mi papá todos los días para el laburo. Y el carro ese que tira, cuando tiene suerte y puede juntar mucho cartón y eso, pesa un huevo. Un par de veces yo lo acompañe un par de veces. Me decía que no me quería dejar solo en casa los días que no teníamos clases, así que iba y lo ayudaba un poco. No sabés lo que es ese carro cuando está bien lleno, yo no sé como lo mueve. Si la bici se banca eso es porque es buena, está hecha mierda pero se la re banca. Me gustaría que mi papá se pueda conseguir otra, así al menos me queda para mí la bicicleta.
La carrera era en la calle donde nos juntamos siempre, doblábamos en el chino para agarrar Achaga. A lo último doblábamos en la de mi casa y llegábamos a donde habíamos arrancado. Matías nos dijo el “ya” y al toque se me fue a la mierda. Iba re rápido, con la bici nueva es entendible. La mía era más dura que la mierda. Cuando llegamos al chino me di cuenta que no podía frenar bien, porque la playera es a contra pedal y no estaba acostumbrado, ahí me le acerqué. Hice como vi una vez en la casa de un amigo que tiene tele. Estaban dando una carrera de motos y, mirándolos, me di cuenta que los tipos se abren para doblar y hacen equilibrio con la pata estirada. No sabés, doblé re bien y eso que no tenía frenos mi bici. De nuevo empezó a ir más rápido que yo pero en Achaga lo pasé. Viste que por esa calle siempre pasan los bondis, bueno venía uno de frente que se notaba que iba a llegar antes que nosotros al lugar donde teníamos que doblar.  Se cagó todo él, frenó y dobló por afuera del colectivo. Yo me mandé por donde tenía que pasar. El bondi pegó una frenada y me pasó raspando. No sabés el cagazo que me pegué, te juro que no lo hago nunca más pero boludo, dos mangos para la coca, dos mangos, de dónde querés que saque. Me mandé, me cago a puteadas el chofer y todo.
Ahí si le saqué una buena ventaja, me quedaba una cuadra más o menos. Acelere lo más rápido que pude, así y todo el guacho casi me alcanza en el último tramo. Al final gané, todavía me duraba el cagazo pero gané. Lo re jodí a Fede. Le hacía “chiva” y le cantaba “calentitos los panchos”. Pero se copó, pagó la apuesta. La tomamos con los pibes, Fede también. Es mi amigo el boludo aunque lo joda.
No sabés lo rica que es la Coca primo. Nunca había tomado yo, estaba buenísima. Te juro que el día que gane otra apuesta te traigo un poco para que la pruebes.

2 comentarios:

  1. Ideal. Absolutamente ideal. Nostalgia de las interminables jornadas con los pibes, a la vuelta de mi casa. Calculo q los chicos de hoy no pueden disfrutar al nivel que nosotros lo hicimos, x el afano y la falopa. Eramos dueños de las veredas y las plazas. Hoy, de un celu y, con mucha suerte, de un auto. Tanta nostalgia...

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  2. Ideal. Absolutamente ideal. Nostalgia de las interminables jornadas con los pibes, a la vuelta de mi casa. Calculo q los chicos de hoy no pueden disfrutar al nivel que nosotros lo hicimos, x el afano y la falopa. Eramos dueños de las veredas y las plazas. Hoy, de un celu y, con mucha suerte, de un auto. Tanta nostalgia...

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