Esto es algo a lo que me gusta llamar “cuento
interactivo”. Me gusta pensar que es algo nuevo pero de seguro no lo es. Bueno es
muy fácil en realidad. Abajo les dejo un cuento (uno que le gusto a varias
personas por fortuna) la idea es que hagan dos cosas al
leerlo: La primera es que lo lean con voz de niño (si es con el sonido de su
propia voz cuando eran chicos mucho mejor) Y en segundo lugar les recomiendo
que dejen sonar el tema del video mientras están leyendo.
No sé si esto les cambiará la vida pero
me parece interesante. Espero lo disfruten.
Coca-cola.
No sabés primo, jugamos por una Coca. Pero la de vidrio
que dicen que es más rica. Si llegaba a perder me iba a querer matar, creo que
cuesta como dos pesos la Coca esa, ¿de dónde iba a sacar plata si perdía? Yo sé
que Fede la compra sin drama, pero ¿si perdía yo? No sé, iba a tener que vender
el pilón de figus que me costó un huevo juntar o algo así. Vos sabes que mi
viejo no me da plata, y menos para gastar en boludeces. Tiene que comprarse sus
cosas porque sino después esta de mal humor, muy mal humor. No sabés boludo,
cuando no se compra sus cosas no le puedo ni hablar, se pone re nervioso y me
caga a pedos o peor. No sé si serán golosinas o remedios.
En fin. Hicimos una carrera de bicis. Yo no tengo bici,
pero la verdad ya me tenía re podrido Fede haciéndose el Shumajer con su
playera nueva. Encima todos los pibes lo alababan como si fuera un Dios, el
Dios de las bicis. Es mi amigo el pibe todo bien, pero me hace calentar cuando
se pone en estrella. Cuando presume tanto. Yo le dije -mucha bici, mucha bici
pero yo con la mía te gano- Ahí nomás todos los chicos empezaron a pudrirla, se
escuchó un murmullo general. Me miró y me dijo –dale cuando quieras, donde
quieras.-
Yo no tengo bici boludo, no sabía ni para que había hablado,
pero tuve que aceptar. Le pedí para ese mismo día. Tenía que aprovechar que esa
tarde mi viejo no trabajaba para sacarle su bici. Era ahí mismo o nunca. La
saque a escondida, igual pobre estaba re dormido el viejo, ni cuenta se dio.
Anda medio enfermo, creo que el frío le hizo mal. Porque la chapa de mi pieza
se rompió y entra aire. Así que me dijo que use el acolchado, el único
acolchado que tenemos en casa. El quedó así nomás, con lo puesto. Así que, creo
yo, que el frío lo debe haber enfermado. Está tomando más remedios que antes,
esos que se compra él, y algún trago que siempre me dice que te hace entrar en
calor. Bueno, llegué con la bici a donde estaban los chicos. Medio que se
cagaron de risa porque esta hecha bolsa la bici pero no les di bola. Sé que la
bici es buena porque la usa mi papá todos los días para el laburo. Y el carro
ese que tira, cuando tiene suerte y puede juntar mucho cartón y eso, pesa un
huevo. Un par de veces yo lo acompañe un par de veces. Me decía que no me
quería dejar solo en casa los días que no teníamos clases, así que iba y lo
ayudaba un poco. No sabés lo que es ese carro cuando está bien lleno, yo no sé
como lo mueve. Si la bici se banca eso es porque es buena, está hecha mierda
pero se la re banca. Me gustaría que mi papá se pueda conseguir otra, así al
menos me queda para mí la bicicleta.
La carrera era en la calle donde nos juntamos siempre,
doblábamos en el chino para agarrar Achaga. A lo último doblábamos en la de mi
casa y llegábamos a donde habíamos arrancado. Matías nos dijo el “ya” y al
toque se me fue a la mierda. Iba re rápido, con la bici nueva es entendible. La
mía era más dura que la mierda. Cuando llegamos al chino me di cuenta que no
podía frenar bien, porque la playera es a contra pedal y no estaba acostumbrado,
ahí me le acerqué. Hice como vi una vez en la casa de un amigo que tiene tele.
Estaban dando una carrera de motos y, mirándolos, me di cuenta que los tipos se
abren para doblar y hacen equilibrio con la pata estirada. No sabés, doblé re
bien y eso que no tenía frenos mi bici. De nuevo empezó a ir más rápido que yo
pero en Achaga lo pasé. Viste que por esa calle siempre pasan los bondis, bueno
venía uno de frente que se notaba que iba a llegar antes que nosotros al lugar
donde teníamos que doblar. Se cagó todo
él, frenó y dobló por afuera del colectivo. Yo me mandé por donde tenía que
pasar. El bondi pegó una frenada y me pasó raspando. No sabés el cagazo que me
pegué, te juro que no lo hago nunca más pero boludo, dos mangos para la coca,
dos mangos, de dónde querés que saque. Me mandé, me cago a puteadas el chofer y
todo.
Ahí si le saqué una buena ventaja, me quedaba una cuadra
más o menos. Acelere lo más rápido que pude, así y todo el guacho casi me
alcanza en el último tramo. Al final gané, todavía me duraba el cagazo pero
gané. Lo re jodí a Fede. Le hacía “chiva”
y le cantaba “calentitos los panchos”. Pero
se copó, pagó la apuesta. La tomamos con los pibes, Fede también. Es mi amigo
el boludo aunque lo joda.
No sabés lo rica que es la Coca primo. Nunca había tomado
yo, estaba buenísima. Te juro que el día que gane otra apuesta te traigo un
poco para que la pruebes.
Ideal. Absolutamente ideal. Nostalgia de las interminables jornadas con los pibes, a la vuelta de mi casa. Calculo q los chicos de hoy no pueden disfrutar al nivel que nosotros lo hicimos, x el afano y la falopa. Eramos dueños de las veredas y las plazas. Hoy, de un celu y, con mucha suerte, de un auto. Tanta nostalgia...
ResponderBorrarIdeal. Absolutamente ideal. Nostalgia de las interminables jornadas con los pibes, a la vuelta de mi casa. Calculo q los chicos de hoy no pueden disfrutar al nivel que nosotros lo hicimos, x el afano y la falopa. Eramos dueños de las veredas y las plazas. Hoy, de un celu y, con mucha suerte, de un auto. Tanta nostalgia...
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